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Toca la puerta de una familia todos los días, hasta que encuentra un lugar seguro para sus bebés

Una linda gatita de color negro comenzó a visitar diariamente a una familia en búsqueda de alimentos. La pequeña maullaba en sus puertas y con sus grandes ojos tiernos siempre lograba convencerlos de que le dieran un poco de comida. A pesar de que parecía ser algo pequeña, la gatita comía cada vez más y parecía que nunca se saciaba, así que comenzaron a sospechar que necesitaba ayuda de un especialista.

La gatita vive en la ciudad de Montreal, en Canadá.

La familia decidió contactar a un rescatista y Nadia, una amante de los animales que vivía en la zona, se acercó de inmediato a buscarla. Como la linda gatita ya se dirigía puntualmente todos los días a la misma casa no tardaron en encontrarla y Nadia decidió ayudarla.

En la calle no había parado de nevar desde hacía días.

Al pasar un par de horas con ella, la rescatista comprendió la razón por la que esta linda gatita comía tanto: estaba a punto de dar a luz. Nadia comprendió que durante todo ese tiempo la dulce Laloue no sólo estaba buscando alimento sino también un lugar seguro para que nacieran sus cachorros.

Muchas personas se involucraron en el rescate de la gatita para que todo saliera bien.

Nadia se dirigió al refugio Chatons Orphelins para pedir ayuda, ya que ella no podría encargarse de los gatitos que estaban por nacer. En el refugio contactaron a una familia que contaba con todo lo necesario para darles hogar temporal y se pusieron manos a la obra.

La gatita conoció a sus nuevos cuidadores justo un par de horas antes de dar a luz.

A pesar de su estado, los saludó a todos con mucho amor y se acomodó rápidamente en una cama calentita que habían preparado para ella. Fue allí cuando decidieron que se llamaría Laloue y la ayudaron con mucha alegría a dar a luz a sus cuatro crías.

“Se adaptó muy rápido a su nuevo hogar. Fue muy amorosa con todos y en cuanto entró parecía comprender que allí estaría segura”.

Love Meow

Todos nacieron completamente saludables y contaron con todo el amor y los cuidados de su diligente madre. Cuando se encontraba rodeando de sus bebés la linda gatita ronroneaba de alegría y se mostraba muy protectora con ellos. Cada día que pasa los gatitos crecen y se vuelven mucho más fuertes.

Al décimo día los gatitos comenzaron a abrir los ojos.

 

Qué alegría saber que esta hermosa gatita hizo todo lo posible para proveer a sus bebés con un lugar caliente para que no nacieran expuestos a las frías temperaturas de la calle.

Comparte la bonita historia de Laloue para que muchos comprendan la importancia de ayudar a los gatitos que se acercan a nosotros.

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Written by Truong Truong

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